En 1848, Anton Schneider comenzó a fabricar relojes de cuco en su granja de Schonach, en la Selva Negra. En 1952, la producción se trasladó a la Triberger Strasse de Schonach. Desde 2026, la producción se lleva a cabo en la planta de Gütenbach, en la Hauptstrasse. Anton Schneider da especial importancia a la larga tradición de este oficio y a la alta calidad constante. La empresa cuenta con sus propios departamentos de carpintería, tallado en madera y montaje de relojes, lo que permite realizar todos los pasos de la producción internamente.